Cómo podemos ayudar a nuestras hijas e hijos en el periodo de adaptación a una nueva guardería o escuela?

Es importante hacer una adaptación respetuosa, que tenga en cuenta las necesidades y ritmo de tu hija o hijo (en adelante me referiré a ambos como hija 🙂 ) porque de esta manera le ayudas a sentirse más segura en general y evidentemente en la nueva escuela o guardería, fortaleces vuestra relación y apoyas su proceso madurativo.

Y por eso en este artículo te comparto 10 ideas y herramientas que te permitirán organizar mejor el periodo de adaptación y llevar a cabo un proceso de adaptación y de separación que nos apoye tanto a los infantes como adultas, y refuerce nuestra relación.

Antes de todo, para contextualizar un poco te doy un ejemplo del mundo adulto. Y para ello quiero pedirte que te imagines el primer día en un trabajo nuevo, un trabajo que nunca antes habías realizado. Imagínate llegar a una oficina nueva en la cual no conoces a nadie; nadie de tu equipo, ni siquiera está la persona que te había hecho la entrevista de trabajo. ¿Cómo te sentirías?

Y qué pasaría si en esta nueva oficina te esperaría la persona que te había hecho la entrevista de trabajo y además resulta que la encargada de tu equipo es una amiga de tu prima y ya has tomado un café con ella hace unos días para conocerla un poco. En esta ocasión, ella te había comentado el horario y las actividades que llevaríais a cabo esta primera semana tuya en la oficina. ¿Te sentirías más cómoda en esta segunda situación?

En el caso de la adaptación de una niña, te recomiendo tener los siguientes aspectos en cuenta para facilitar la adaptación y el vínculo con las maestras:

  1. Hablar de antemano con el equipo educativo sobre el tema de la adaptación; cómo lo hacen, cómo lo ven, qué flexibilidad y condicionamientos tienen?
    Comentar el tema, hablar de las expectativas y coordinados, os ayudará mutuamente en el periodo de adaptación.
    Y recuerda, quizás es la primera vez que haces una adaptación de este tipo pero tú eres la que mejor conoce a tu hija, y qué es lo que necesita.
  1. No hay un tiempo correcto para realizar la adaptación. No es un problema que lleve tiempo concreto, es un proceso y cada infante y familia son únicos. Permite que sea una adaptación gradual, en la medida de lo posible. Hazlo poco a poco y cada día incrementa el tiempo en la guardería (o escuela), hasta que el infante empiece a construir el vínculo con su nueva maestra/referente. Es verdad que cada familia tiene su situación y limitaciones también (Y recuerda, sea como sea tu disponibilidad, justamente en este artículo te comparto ideas que puedes incorporar en vuestro día día no solo en las horas que le acompañas en el espacio educativo en sí.). Tenlo en cuenta, intenta despejar el máximo de días que puedas para acompañar su adaptación. Si es posible, los primeros días id y volver juntas, no la dejes sola en el espacio todavía. La dificultad de los infantes en “soltar” a su madre (o padre) no es un problema, es lo natural  y lleva tiempo construir el vínculo con las nuevas referentes.
    El proceso de adaptación no siempre es lineal, pueden haber días mejores y peores. Intenta aceptar la dificultad y darle espacio a tu hija para expresar sus emociones en lugar de minimizarlas con frases como “no llores”, “no pasa nada, vas a estar bien”. 
    Y lo más importante, recuerda que no es una manipulación del infante, es su manera de expresar sus emociones y necesidades.
  1. Ten en cuenta que pueden ser días con más movimiento emocional, más frustraciones, sensibilidad, resistencias y lágrimas, intenta hacer espacio para ello y poder acompañarlo con paciencia y cariño. Recuerda que es lo más natural, no somos robots y queremos darles espacio y sentir estas emociones  (las emociones son claves para la maduración de los niños y niñas). Haz espacio y tiempo para ello. Menos planes de actividades y más tiempo tranquilo de presencia.
  1. Relacionado al punto anterior, piensa que para ti también este periodo puede resultar una experiencia desafiante, sobre todo si lo vives por primera vez. Haz espacio para ti también, para poder expresar tus emociones en un espacio seguro y sin juicio. En realidad, eso ayudará a que después puedas acompañar con más presencia y tranquilidad a tu hija y eso sin duda le puede ayudar.
  1. Facilita el desarrollo de la relación con la nueva referente: de manera natural para introducir una persona nueva en la vida de nuestras hijas, se haría a través del vínculo ya existente, a través de nosotras. Para ello intenta hablar de las educadoras, integrarlas en vuestro día día (como hablarías de una tía o de la abuela). Darle protagonismo y lugar en casa y hacerla parte de la tribu familiar.
    Por ejemplo, podéis hablar de su nueva maestra y comentar las canciones que le gusta cantar. De la fruta que le gusta comer, de su color favorito, e incluso puedes encontrar cosas que tienen en común con tu hija. Por ejemplo, he visto que Laia llevaba hoy un pantalón verde y tú también, una camiseta que tenía flores como la tuya o que tiene los ojos del mismo color que tú, también le gustan las manzanas como a ti, etc.
    No hace falta que sea el único tema del cual habláis en casa (-; 
    Pero poco a poco tu hija se dará cuenta de que conoces y confías en su referente y justamente esto le permitirá estar más relajada y poder confiar en ella también. Claro eso lo puedes hacer de manera genuina después de hablar y conocer más a las maestras, la idea no es hacerlo de manera falsa.
  1. No empujes a tu hija a participar en las actividades o alejarse de ti. Dale espacio y tiempo para tomar la iniciativa cuando esté preparada para hacerlo a su ritmo. Lo hará. Una vez se sienta más segura y conozca más el espacio, sus ruidos, sus vistas, las educadoras, su curiosidad le llevará de manera espontánea a explorar y participar más. Y no, no hay un número de horas, días o semanas garantizadas en el que esto siempre ocurre.
  1. Cuidar la conexión, aún cuando no estamos juntas. Queremos crear algo así como un puente que nos conecte a nuestro próximo encuentro. Las niñas (y niños) de estas edades necesitan saber que volveremos y el recordatorio de que volveremos a recogerlas y que esta despedida no es definitiva.
    Por eso, cuando nos despedimos queremos poner la atención en el  “nos vemos luego” y comentar lo que haremos («después de la comida y tu descanso, vendré a recogerte y iremos a tal parque o leeremos tal libro que te gusta») y no tanto en qué vamos a hacer en el tiempo que no estamos, u otras explicaciones técnicas de qué haremos en el rato que no estaremos con ellas que no suelen ayudar, ya que a veces ponemos el énfasis ahí con frases como “mamá se tiene que ir a trabajar ahora” y más explicaciones).
  1. Antes de irte carga a tu hija con abrazos y besos. Puedes llenar sus bolsillos de besos para que los saque cuando te eche de menos o incluso tener un ‘talismán’ preparado por vosotras que pueda llevar con ella durante el día (por ejemplo, un corazón dibujado por vosotras y cortado a medias, para que cada una os quedéis una parte), una foto vuestra, una tela o la muñeca que más le gusta en el caso de las más pequeñas. Puede ayudarle tener un objeto conocido de casa para los momentos que os eche de menos.
  1. No desaparezcas, es importante despedirte de él o ella antes de irte. Aunque tu hija se ponga triste en ese momento, le da más seguridad saber que siempre le avisas antes de irte, que no todo el rato buscarte y estar pendiente de si ya te has ido o no. 
    Puede que de esta manera llore más y es que estas lágrimas y sentir sus emociones es muy importante para los procesos madurativos. También sería interesante que el equipo educativo no tenga prisa en distraerla y desconectarla de sus emociones. Ya que realmente sentir las emociones y llorar las cuando es necesario nos ayudan al proceso madurativo y adaptativo, pero eso ya será un tema para ampliar en otro artículo, audio o sesión 😉
  1. Fortalecer y saciar el vínculo en casa. Muchos estudios muestran que la necesidad del vínculo seguro y de la relación con el adulto es una necesidad vital e importante tal y como es la de alimentación. Por eso en los primeros días es posible que aparezca más necesidad de conexión, de estar juntos, de más abrazos y besos, de ‘mamitis’ y ‘papitis’. Es interesante que tengamos en cuenta saciar esta hambre de conexión y para ello te recomiendo reservar las tardes para tener espacio tranquilo, sin planes cargados de actividades ni otros amigos y amigas. La idea sería tener tiempo juntas, juego no dirigido y tu presencia.

Si volvemos a la metáfora del primer día en la nueva oficina que te ilustré al principio, imagínate como le puede ayudar a tu hija conocer el camino al nuevo colegio, conocer el nombre de quien será su referente y si puede ser verla en una foto o pequeño vídeo antes del primer día. Conocer alguna de las canciones que suelen cantar y comentar el horario o las actividades que suelen realizar; la entrada, alguna de las propuestas que hay, cómo suelen hacer a la hora de la fruta, la hora de comer, dónde harán la siesta, etc. Cuando lo tienes en cuenta, puedes hablarlo con el equipo educativo antes y así transmitirlo a tu hija con tiempo. De esta manera le brindas más seguridad y facilitas el proceso de adaptación.

Si quieres saber más y sentirte más segura de cómo acompañar estas emociones, en las sesiones de asesoría te ayudo a conocer mejor las necesidades auténticas de los niños preescolares y sentirte más tranquila lidiando con los retos de la crianza. Hablaremos de los más típicos desafíos de estas edades como las resistencias, las frustraciones, las dificultades de separación, las lágrimas y la agresividad. Gracias a las sesiones tendrás más conocimiento y herramientas que te ayudarán a acompañar a tu hija de manera respetuosa y con más seguridad. 

Porque al final, tú eres la experta de tu hija.

Contacta para conocer más sobres los talleres, grupos y asesorías online que ofrezco

Artículo escrito por Tal Rabinovich, psicóloga especializada en crianza infantil basada en el vínculo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s